Es el comportamiento en función del sexo, de carácter desagradable y ofensivo para la persona que lo sufre. Constituye una manifestación de discriminación basada en el género y un acto violento respaldado por pautas culturales y sociales. En sociedades patriarcales como la nuestra, el acoso sexual afecta principalmente a mujeres quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad y carecen de mayor poder debido a la reproducción de los roles y estereotipos de género. Los comportamientos calificados como acoso sexual pueden ser de naturaleza física, verbal y no verbal y pueden ser expresados virtual o presencialmente. El acoso sexual tiene impactos a nivel personal, familiar y laboral, afectando psicológicamente a la víctima y a su entorno familiar y aumentando el ausentismo y deserción laboral