Estrategia política que apunta a garantizar una participación equilibrada de mujeres y hombres en ámbitos sociales que involucran la toma de decisiones. Una de sus formas es aumentar el acceso de las mujeres a través del sistema de cuotas de participación política, lo cual implica que tanto mujeres como hombres tengan un porcentaje de cargos de representación popular acorde al porcentaje de la población que representan.